Acuicultura, definición, clasificación y procedimientos

Acuicultura, cultivo de peces
Acuicultura, cultivo de peces
Xunbin Pan (sp.depositphotos.com)

Concepto de acuicultura

Desde hace mucho tiempo la captura de organismos acuáticos bien de manera directa o como cultivo, acuicultura, ha sido un medio de subsistencia para la población, la cual fue refinando las técnicas de pesca para el aprovechamiento de los productos marinos a gran escala. Esta explotación de los productos del mar y otros sistemas acuáticos, así como la alta demanda de algunas especies, ha llevado en algunas ocasiones a que estas se encuentren en peligro de extinción, lo que genera problemas ambientales al alterar la cadena trófica, también económicos al no poder contar con los ejemplares necesarios para su comercialización.

Para solventar la anterior problemática, el hombre ha inventado mecanismos que evitan la extracción directa en medios acuáticos naturales, por lo que no alteraran el ecosistema, además de proporcionarle, en determinados casos, una gran cantidad del producto durante todo el año.

Es así como nace la acuicultura, la cual la podemos definir como el proceso mediante el cual se emplean un conjunto de procedimientos y técnicas que permiten el mantenimiento, reproducción y cría de diferentes organismos acuáticos, tales como peces, moluscos, incluso también incluye a las plantas acuáticas, los cuales son sometidos a rigurosos controles de calidad para así cosechar productos de alto valor comercial.

En este artículo hablaremos de la acuicultura orientada al cultivo de peces.

Pasos en la acuicultura para el cultivo de peces

En la acuicultura desde el punto de vista del cultivo de peces se dan varias etapas, las cuales para el buen desarrollo de los mismos comprenden los siguientes pasos:

La siembra: es la primera etapa y una de las más importantes, consiste en colocar a las larvas en el medio acuático que se ha predispuesto para la siembra, estas larvas puede provenir de la capturas en medios naturales o de instalaciones encargadas de la reproducción.

Es importante destacar en esta etapa la liberación de las larvas mediante un control de la temperatura, con ello se evita la muerte por efectos de cambios bruscos o choque térmico. Para evitar este problema, las larvas deben ser trasladadas en envases o bolsas plásticas, las cuales se colocan en el agua con el fin de que la temperatura del medio y la de la bolsa se iguale paulatinamente, de esa manera se pueden liberar a las larvas sin ningún contratiempo.

Alimentación: la alimentación en la acuicultura consiste, como su nombre indica, en proporcionar el alimento adecuado a los ejemplares que se encuentran en fase de desarrollo. Para darle el alimento adecuado, se debe conocer con claridad la especie con la que se está trabajando, así como los requerimientos que la misma amerita para su óptimo provecho.

El alimento se puede obtener de distintas fuentes y puede ser de origen natural o artificial. Las dietas basadas en alimento de origen natural son aquellas en las que se aprovechan los elementos presentes en el estanque, tales como aguas con alto contenido de nutrientes, lo que favorece al crecimiento de microalgas y animales invertebrados, que son el primer escalafón de la cadena trófica. Por lo general el rendimiento con alimentación natural suele ser bajo. Con la alimentación artificial, el aprovechamiento de la producción es mayor, ya que se estudia con detenimiento la necesidad nutricional de la especie, adicionándole a los medios naturales elementos como proteínas, carbohidratos, fibras, lípidos vitaminas y minerales, aumentando así el valor nutricional del mismo, en consecuencia, otorgando a los peces los requerimientos necesarios para su desarrollo.

Es necesario destacar que la frecuencia de alimentación dependerá de la fase de desarrollo en la que se encuentre los peces, teniendo mayor periodicidad cuando estos están en las primeras etapas, hasta pasar a una sola ración por día cuando ya han alcanzado el tamaño suficiente para su comercialización.

Clasificación de la acuicultura

Dependiendo del desarrollo de las infraestructuras donde se cultivan los peces, además de los procesos productivos empleados, la acuicultura se puede clasificar de la siguiente manera:

Acuicultura en tierra firme: la acuicultura de tierra firme es aquella que se desarrolla alejada de las costas marinas, se puede realizar en medios naturales como lagos, ríos y lagunas, así como también se pueden construir medios artificiales como estanques y piletas, cada uno de ellos adaptados a las especies que se quieren cultivar, inclusive se puede cultivar a peces cuyo hábitat natural es el mar, solo teniendo el cuidado de que el agua cuente con la salinidad necesaria para el desarrollo de los mismos.

Acuicultura marina: es aquella en el que el proceso productivo se da en el mar, para lograr este tipo de cultivo se emplean varias técnicas, de esta manera se protegen a los individuos de los depredadores e inclemencias del mar. Se pueden colocar estructuras firmes con el objetivo de aislar a los peces en las costas, bien sea con mallas y jaulas soportadas desde el fondo o suspendidas en el agua mediante flotadores.

Igualmente mediante los procesos productivos empleados por cada productor podemos describir la siguiente clasificación:

Acuicultura extensiva: es aquella en la que los recursos utilizados en su mayoría son de origen natural, sin adicionar elementos como alimentación suplementaria. Por lo general este tipo de acuicultura es de bajo rendimiento, ya que se debe tener un cultivo de baja proporciones para asegurar que el entorno pueda renovarse, a su vez generar las condiciones adecuadas para el desarrollo de los peces.

Acuicultura semi-intensiva: este tipo de proceso se caracteriza por utilizar tecnología más sofisticada, además de utilizar las condiciones naturales de su entorno, estas se suplementan con otros requerimientos con la finalidad de obtener una producción más elevada.

Acuicultura intensiva: en este sistema productivo, el cultivo de peces depende en su totalidad de los medios proporcionados desde el exterior, lo que implica el uso de tecnología más avanzada y un control estricto de la calidad del agua, monitoreando de manera frecuente parámetros como pH o la cantidad de oxígeno presente, así como la implementación de una dieta balanceada, lo que permite un excelente desarrollo de los peces y por ende una producción elevada.

Autores consultados

– DINARA, Uruguay. (2010)

– FAO. (2011)

– Platas, D.; Vilaboa, J. (2014)

– Rueda, F. (2011)