Peces cartilaginosos, tiburones, mantas, rayas y peces sierras

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Peces cartilaginosos

Los peces cartilaginosos, también conocidos como condrictios (Chondrichthyes), son una clase de peces caracterizados por tener su esqueleto formado por cartílago y no por hueso como ocurre en los peces óseos. Este grupo incluye animales marinos muy conocidos, por ejemplo: los tiburones, los peces sierra y las rayas.

Características de los peces cartilaginosos

Aunque presentan notocorda en los estadios juveniles, esta va siendo reemplazada de manera gradual por cartílago que será lo que finalmente conformará su esqueleto. No presentan costillas por lo que si abandonaran el agua, su propio peso haría que sus órganos internos quedaran aplastados mucho antes de ahogarse. A diferencia de los peces óseos que acostumbran a estar aplanados lateralmente, los peces cartilaginosos están aplanados en el eje dorso-ventral. Además, presentan generalmente unos cuerpos de grandes proporciones respecto a los peces osteíctios; por ejemplo, algunos tiburones o rayas pueden medir varios metros de largo.

Los condrictios o peces cartilaginosos tienen su cuerpo cubierto de unas escamas con una forma similar a dientes conocidas como dentículos dérmicos. Estas tienen una doble función: por un lado proteger al animal y por el otro proporcionarle una mayor hidrodinámica. Todos los dentículos dérmicos están orientados hacia el mismo sentido por lo que si se acaricia el cuerpo de un pez cartilaginoso en una dirección puede resultar totalmente suave mientras que en la otra puede parecer extremadamente rugoso. Además, algunos peces cartilaginosos pueden tener glándulas mucosas que secretan una substancia que mejora su capacidad para nadar de manera eficiente.

La respiración en estos peces se realiza a través de entre cinco y siete pares de branquias, dependiendo de la especie. Muchos de ellos necesitan nadar continuamente para que el agua pueda ir pasando a través de las branquias, aunque algunas especies tienen la capacidad de bombear activamente el agua por sus órganos respiratorios. A diferencia de los peces óseos, la mayoría, no presentan ningún órgano especializado en la protección de las branquias y estas están expuestas mediante hendiduras branquiales de número variable en función de la especie.

Los peces cartilaginosos tampoco presentan, desde el punto de vista de su anatomía, vejiga natatoria por lo que no pueden mantenerse a flote sin estar nadando activamente. Esta característica también está relacionada con la necesidad que tienen la mayoría de ellos de moverse para poder respirar de manera eficaz. Sin embargo, algunas especies sí pueden permanecer quietas y en este caso se depositan en el fondo del mar.

El sentido más importante para los peces cartilaginosos es el olfato, de hecho tienen la capacidad de detectar pequeñas cantidades de substancias y seguir su rastro fácilmente. También poseen órganos especializados en la captación de vibraciones como la línea lateral. Sin embargo, el órgano de la vista no está especialmente desarrollado en estos animales.

Reproducción de los peces cartilaginosos

La reproducción de estos peces es sexual y dioica, ya que existen individuos machos y hembra. A diferencia de los peces óseos, los cartilaginosos normalmente sí se produce fecundación interna. Los machos tienen un órgano copulador a través del cual transfieren sus espermatozoides a las hembras. Sin embargo, no se conocen demasiados detalles sobre rituales de apareamiento o la copulación en sí. Este órgano copulador se denomina claspers.

El desarrollo de las crías suele ser ovíparo u ovovivíparo, aunque algunas especies son vivíparas. Normalmente por cada ciclo reproductivo el número de crías es bastante menor que el que se encuentran en los peces óseos. Los huevos son bastante más grandes que los de otros peces y contienen mucha yema. Algunas especies cuidan de sus huevos, pero una vez nacen no se conoce extensamente los comportamiento relacionado con el cuidado de las crías.

Clasificación de los peces cartilaginosos. Ejemplos

Dentro de la clase de los peces Cartilaginosos o Condrictios existen dos subclases claramente diferenciadas: los Elasmiobranquios y los Holocéfalos. Los primeros de ellos son los típicos peces cartilaginosos que podemos imaginar, por ejemplo un tiburón o una raya, mientras que los Holocéfalos son menos abundantes y menos populares. Dentro de la subclase de los Elasmiobranquios se encuentran dos superórdenes: los Selacimorfos y los Batoideos.

Subclase Elasmiobranquios (Elasmobranchii)

Selacimorfos

En este grupo encontramos a todos los tiburones, también conocidos como escualos o escualiformes. Destacan por su morfología fusiforme más parecida a la de los peces óseos y por tener las aberturas de las branquias en los laterales, presencia de espiráculos y la boca mayoritariamente es ínfera, es decir, en posición ventral. La mayoría de ellos son grandes depredadores, estando en la cima de la cadena trófica de su hábitat.

Batoideos

En este grupo de peces cartilaginosos, los animales acuáticos más representativos son las rayas y las mantas (mantarrayas), aunque también incluye otros como los peces sierra (pristiformes).

Mantas y rayas

Las mantas y rayas se caracterizan por tener el cuerpo aplanado dorsoventralmente y con unas aletas pectorales muy desarrolladas que se han fusionado con la cabeza e implantadas horizontalmente, los ojos y la cabeza se ubican, en la mayoría de especies, en la parte dorsal. La apertura de sus branquias se localizan en la superficie ventral. Las mantas son batoideos en las que muchas especies adquieren enormes proporciones, de hecho algunas mantas pueden llegar a medir hasta los nueve metros de longitud (vulgarmente son conocidas como mantarayas), destacan su hábitos pelágicos y el hecho de saltar fuera del agua, además su boca está orientada en posición terminal o ligeramente inclinada, ya que son animales filtradores que necesitan nadar con la boca abierta para ingerir el agua y retener el alimento, cuentan con dos apéndices cefálicos y destacan sus ojos que están orientados lateralmente en la base de sus aletas; En cambio, las rayas son de costumbres bentónicas y de menor envergadura, se alimentan de invertebrados que cazan al acecho, es decir, esperan a sus presas de forma semienterrada para pasar inadvertidas. Algunas especies presentan aguijón o espina dentada en la cola, produce toxinas y es de gran utilidad como medio de defensa de su principales depredadores.

Mención especial merece el grupo  de los rinobátidos, conocidos como peces guitarras o peces violín, son rajiformes con una curiosa morfología que asemeja a una guitarra o un violín.

Las rayas electrícas

Los torpediniformes presentan morfología rayiformes destacando su disco redondeado, piel desnuda, boca con presencia de dientes, aunque unida a sus aletas pectorales, ojos pequeños asentados en la parte dorsal, cola gruesa y corta, en la que las aletas dorsales y la caudal están muy desarrolladas. Disponen de órganos especiales a cada lado de la cabeza que emitan descargas eléctricas, una adaptación para aturdir a sus presas y poder capturarlas con facilidad.

Peces sierras

Los pristiformes o peces sierras presentan morfología que difiere bastante de los anteriores grupos, su cuerpo es alargado, destacando su hocico también alargado con dientes rostrales en posición lateral. En muchas ocasiones son confundidos con los conocidos tiburones sierras comprendidos en el grupo de los escualiformes, aunque difieren de los pristiformes o peces sierra por tener, los escualos, aberturas branquiales en posición lateral en lugar de ventral. Es la razón principal por los que los zoólogos integran a los pristiformes en el grupo de los Baitoideos.

Subclase Holocéfalos (Holocephali)

La mayoría de animales que comprende este grupo de peces cartilaginosos ya están extinguidos y actualmente sólo se mantiene el orden de los Quimeriformes donde destacan las quimeras. Tienen un aspecto muy peculiar puesto que su cabeza sobresale de su cuerpo mucho más que en los otros peces, su boca es protuberante, ubicada en la parte ventral, y su cola alargada recuerda a algunas especies de mamíferos. En su morfología existe ciertas características semejantes a la de los peces óseos, como es la presencia de opérculo, aunque solo disponen de un orificio con acceso al exterior a cada lado de la cabeza, el cual comunica con la cámara branquial, donde se ubican los arcos branquiales. Un dato importante en las quimeras es el hecho de que carecen de espiráculo. Suelen vivir en el fondo del océano y se alimentan de pequeños moluscos y otros pequeños invertebrados.

Peces cartilaginosos, características y ejemplos
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