Peces óseos, características y ejemplos (osteíctios)

Osteíctios​ (osteichthyes), peces óseos
Osteíctios​ (osteichthyes)
© Paradais Sphynx

Última actualización: 21 de diciembre de 2020 por Mariana Fernández

Los peces que poseen un esqueleto interno formado por huesos se conocen como peces óseos u osteíctios. Esta es la característica principal que los diferencia del otro gran grupo de peces, los cartilaginosos. Existe también otro grupo de peces, los conocidos como peces sin mandíbulas, pero no son tan importantes puesto que cuentan con pocos ejemplares vivos, ejemplo de este grupo son las lampreas.

La típica imagen que tenemos de un pez es la que se corresponde con los peces óseos, ya que en este grupo se sitúan las especies más habituales; ejemplos de osteíctios son los salmones, truchas, percas, atunes, carpas y muchos otros que poseen un esqueleto óseo. Por otro lado, los cartilaginosos se corresponden con los tiburones y las rayas.

La mayor parte de los peces pertenecen al grupo de los peces óseos (Superclase Osteichthyes), que se caracteriza principalmente por presencia de un esqueleto con osificación endocondral, es decir, el cartílago es reemplazado por el hueso durante el desarrollo.

Exhiben un esqueleto apendicular con cinturas pectorales y pelvianas, así como un esqueleto visceral. Otras características de los peces óseos es la presencia de pulmones o vejiga natatoria, que derivan del tubo digestivos. Los peces óseos se pueden dividir en dos grandes grupos: Clase Actinopterygii, o peces con aletas de radios, y Clase Sarcopterygii, también conocidos como peces de aletas lobuladas. Los peces óseos representan el 97% de todos los tipos de peces, tienden a tener características propias que varían según la especie, comportamiento y ecología.

Características de los peces óseos (osteíctios)

Además del esqueleto, hay otras propiedades relacionadas con su anatomía que hacen singulares a Los peces osteíctios respecto a los demás. Las branquias de los peces óseos están situadas dentro de una cámara y separadas del resto del cuerpo. Además, cuentan con el opérculo, una estructura ósea encargado de su protección y que sale al exterior por una sola abertura.

Los peces osteíctios tienen una vejiga natatoria que les ayuda a flotar a determinadas profundidades y a desplazarse verticalmente en el agua, ya que es un órgano que se infla o desinfla en función de la flotación que desee el pez. Algunas especies han transformado esta vejiga en una estructura similar a un pulmón con funciones similares a las de la vejiga. También existen peces óseos que carecen de vejiga natatoria, como es el caso de ciertas especies bentónicas.

El esqueleto de estos peces está dividido en diversas secciones: el esqueleto axial, que es la parte central del animal, el esqueleto cefálico, correspondiente a la cabeza, el esqueleto zonal, próximo a las aletas pelvianas y torácicas y el esqueleto apendicular que se encuentra en las aletas.

La mayoría de peces óseos tienen la boca en posición terminal, siendo en menor número los que la tienen en posición superior o en posición subterminal. Además, gracias a los huesos articulados que tienen en diversas zonas de la cabeza son capaces de hacer movimientos muy precisos. Poseen dientes, aunque están ausentes en ciertas especies, y a diferencia de lo que sucede con los peces cartilaginosos, los dientes no pueden renovarse cuando se caen o se dañan.

Las aletas que presentan los peces óseos,  osteíctios, son las torácicas, pelvianas, dorsales, anales y la aleta caudal. Esta aleta caudal tiene morfología homocerca en la mayoría de peces óseos, es decir, que es simétrica y ninguno de los dos lóbulos es más grande que el otro. Según la posición que presentan las aletas pelvianas y torácicas se pueden clasificar en cuatro grupos diferentes: abdominales (aletas insertadas detrás de la pectorales), torácicos (ubicadas debajo de las pectorales), yugulares (insertadas por encima) y ápodos.

Los peces óseos tienen su cuerpo totalmente adaptado a la natación y por eso acostumbran a presentar una forma de huso, alargados y con la parte central más ancha que la de los extremos. Además el cuerpo de los osteíctios está cubierto de escamas, formadas por placas de origen óseo dispuestas en filas donde cada una de ellas tiene un extremo libre y el otro unido al cuerpo.

Reproducción de los peces óseos

Peces oseos, osteíctios
© Paradais Sphynx
Peces óseos

La reproducción de los peces osteíctios es sexual y cuentan con sexos separados, sin embargo en muchas especies es muy complicado distinguir entre machos y hembras puesto que no presenta dimorfismo sexual. En otras especies los sexos se pueden cambiar a lo largo de la vida, son los denominados hermafroditas secuenciales. La fecundación es externa, por lo que los machos no presentan órgano copulador, salvo ciertas excepciones en que sí existe fecundación interna, en estos casos los machos presentan aletas anales transformadas para poder transmitir el esperma al cuerpo de la hembra y conseguir así su fecundación.

La mayoría de peces óseos son ovíparos, aunque también hay casos de ovovivíparos y vivíparos. Entre los osteíctios que ponen huevos existen dos tipos; huevos densos o demersales que se hunden hasta el fondo, o aquellos huevos que flotan y se dispersan por el agua (pelágicos). Algunas especies cuidan de los huevos hasta que eclosionan, aunque no es lo más habitual, ya que mayoritariamente, tras la puesta los abandonan a su suerte.

La reproducción de estos peces se produce en épocas del año determinadas, conocidas como épocas de cría. Los periodos dependen de cada especie y pueden variar entre algunas veces al año o cada mes.

Clasificación de los peces óseos. Ejemplos

Clasificación científica, taxonomía de los peces óseos

A pesar de que la clasificación que diferencia a los peces óseos u osteíctios de los peces cartilaginosos es muy habitual, lo cierto es que no tiene validez filogenética y la categoría de osteíctios no se considera un clado como tal sino un grupo parafilético. Sin embargo, dentro de este grupo sí se encuentran dos clases diferentes: los actinopterigios y los sarcopterigios.

Actinopterigios (Actinopterygii)

Los actinopterigios son peces osteíctios que tienen aletas radiadas formadas por un esqueleto óseo. Su cráneo es mayormente cartilaginoso y tienen un par de aperturas branquiales que conectan con el exterior protegidas por el opérculo. Sus escamas dérmicas también mayoritariamente son imbricadas, bien con terminación lisa o dentada; carecen de cloacla y narices internas. Las escamas son rudimentarias, incluso en ciertas especies están ausente.

La mayoría de peces populares forman parte de este grupo, que a su vez forma un número elevado de órdenes en función de sus características morfológicas o anatómicas. Incluso existen especies que presentan determinadas particularidades como por ejemplo los anguiliformes (pez morena, anguilas, etec) con cuerpo alargado y ausencia de aletas ventrales. Veámoslo más detenidamente.

Conocidos como peces de aletas radiadas, comprende el grupo más grande y diverso de peces, en donde podemos encontrar toda clases de forma. Estos peces se encuentran distribuidos por todo el mundo, con representantes de agua salada como de cuerpos de agua dulce, siendo la mayoría de los ejemplares de acuarios pertenecientes a este grupo.

Las características de los peces actinoterigios comprenden un esqueleto con hueso de origen endocondral, con un esqueleto con cinturas pectorales y pelvianas. Cuentan con aletas pares e impares, las cuales presentan largos radios dérmicos, denominados lepidotriquias; con inserciones de músculos que controlan el movimiento de las aletas. La aleta caudal puede presentarse en forma heterocerca (en aquellos ejemplares con caracteres más primitivos), pero la gran mayoría presenta una cola del tipo homocerca (tanto el lóbulo dorsal y ventral de la cola son simétricos, y a mitad de cuya base acaba la columna vertebral). Cuentan con mandíbulas con dientes cubiertos con esmalte.

Los actinopterigios presentan un tegumento glandular, que generalmente se encuentra recubierto con escamas, aunque algunas formas más especializadas presentan una piel desnuda. Las escamas pueden ser del tipo ganoideas (un carácter primitivo), cicloideas o ctenoideas; las escamas ganoideas se diferencian por tener forma de rombo y estar cubiertas con una sustancia parecida al esmalte denominada ganoina y cosmina en lugar de dentina; las escamas cicloideas y ctenoideas son mucho más flexibles, delgadas y no tan pesadas, están compuestas por hidroxiapatita, carbonato de calcio y colágeno, se diferencian por las estrías que las ornamentan.

La respiración se lleva a cabo por branquias, las cuales se encuentran cubiertas por un opérculo. Algunas especies cuentan con una vejiga natatoria que puede estar conectada o no al esófago, y se trata de un órgano que cuyas paredes flexibles permiten la absorción de gas, permitiendo la flotabilidad. Los peces fisóstomos, son aquellos cuya vejiga natatoria se conecta al esófago por medio de un conducto neumático, lo que les permite expulsar el aire de la vejiga. Por el contrario, los peces fisoclistos carecen de conducto neumático, y el gas se expulsa por la sangre. En ambos casos, los peces absorben el gas desde una glándula asociada conocida como rete mirabile.

El sistema circulatorio está dotado con un corazón con seno venoso, un atrio y un ventrículo sin dividir; presentan circulación sencilla y típicamente cuatro pares de arcos aórticos, y su sangre tiene eritrocitos nucleados. Los riñones son del tipo opistonéfricos pares. El sistema nervioso exhibe un encéfalo con lóbulos olfatorios y un pequeño cerebro, lóbulos ópticos y cerebelo; y 10 pares de nervios craneales.

Estos peces presentan generalmente sexos separados con fecundación externa en la gran mayoría, y larvas similares a los adultos.

Sarcopterigios (Sarcopterygii)

Pez pulmonado, sarcopterigios

Los sarcopterigios son los peces óseos que tienen las aletas pares carnosas o lobuladas. El esqueleto basal de las aletas es corto y están complementadas con lóbulos. Estas aletas tienen una gran similitud con las de algunos anfibios, lo que demuestra la evolución de los tetrápodos a partir de animales marinos.

Los sarcopterigios lo conforman dos grupos de peces óseos, los celacantiformes o comúnmente denominados celacantos, por ejemplo la especie Latimeria chalumnae; y los peces pulmonados o Dipneos, un ejemplo lo tenemos en el denominado pez pulmonado australiano.

Las especies de peces de aletas lobuladas que se mantienen hasta en la actualidad, fácilmente podría ser consideradas fósiles vivientes, sino que se encuentran más relacionados con los primeros tetrápodos que con los actinoterigios. Es por ello, que estas especies exhiben caracteres considerados primitivos dentro del grupo de los peces; en este último segmento vamos a señalar algunas de estas características de los peces de aletas lobuladas que los hacen tan especiales.

Estos peces presentan colas del tipo heterocerca (como la de los condrictios) en sus formas más primitivas y colas del tipo dificerca en las formas más actuales. Se caracterizan por presentar aletas pares pectorales y pelvianas, las cuales, tienen pequeños radios dérmicos en su base, así como músculos que permiten el movimiento de estas aletas. Tienen escamas de cosmina, de un material parecido a la dentina. Presentan mandíbulas con dientes cubiertos con esmaltes y típicamente están reducidas a placas trituradoras, situadas en el paladar.

Las branquias se encuentran soportadas por arcos óseos y están cubiertas por un opérculo como en los actinoterigios. Cuentan con una vejiga gaseosa vascularizado que se utilizada para la respiración y la flotabilidad, aunque en el celacanto se encuentra llena de grasa. El sistema circulatorio presenta un corazón con un seno venoso, dos atrios, un ventrículo parcialmente dividido y un cono arterioso; circulación doble, con circuitos pulmonar y sistémicos, típicamente con cinco arcos aórticos. Sistema nervioso con lóbulos olfatorios, un cerebro, un cerebelo y lóbulo óptico; 10 pares de nervios craneales. Sexos separados, fecundación interna o externa.

En la actualidad se conocen tan solo 8 especies de sarcopterigios que han perdurado hasta los tiempos modernos: seis especies, repartidas en tres géneros, pertenecientes a la Superclase Dipnoi, quienes mantienen la relación más cercana a los tetrápodos; y el Celacanto (Latimeria sp), cuya existencia se creía extinta hasta que en 1938 fue redescubierto en Sudáfrica.

Esquema o resumen con las características de los osteíctios

Esquema o resumen con las características de los peces óseos, osteíctios

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