Peces venenosos, toxinas y sus efectos. Tipos y ejemplos

Peces venenosos
Kenneth Lu/CC BY 2.0

La producción de veneno por parte de algunos seres vivos resulta de gran importancia para lograr conseguir objetivos como la alimentación, ya que estos al inocular las toxinas a sus presas les producen cambios en su organismo, limitando su capacidad de respuesta e incluso paralizándolos, obteniendo así la ventaja de poder atraparlos con más facilidad. De igual modo, al poseer estas características les sirve para emplearlas como mecanismo de defensa ante el ataque de posibles depredadores, por lo que ser venenosos les resulta en un arma de doble propósito. Hemos querido abordar este artículo sobre los peces venenosos.

Los peces venenosos son expertos en utilizar su capacidad reproductora de veneno, por lo que en algunos casos resultan ser el eslabón más alto de la cadena alimenticia, ya que no presenta un depredador natural conocido más allá del hombre.

Morfológicamente los peces venenosos tienen diversas formas y estructuras para inyectar su veneno, algunos de ellos tienen colores llamativos, así como estructuras vistosas que en parte los hace ver como unos animales muy elegantes y hermosos, pero que a su vez infunden miedo por lo que ellos representan; mientras que hay otros tipos de peces venenosos que intentan pasar desapercibidos y presentan coloraciones menos llamativas, logrando incluso camuflarse con su entorno y convirtiéndose en un arma letal para otros seres acuáticos, y bastantes temidos para los seres humanos.

Tipos de toxinas de los peces venenosos

La toxicidad que presentan los venenos de los peces es variada y dependerá de la especie, la cantidad inyectada y su efecto en el organismo. De manera general, los peces venenosos presentan toxinas con capacidad de actuar a nivel del sistema nervioso, del sistema cardiaco, así como a nivel celular, por lo que su actividad biológica dependiendo de su acción se les denomina neurotóxica, cardiotóxica, neuromusculares y citolíticas.

La sintomatología que se produce por la picadura de los peces venenosos involucra la inflamación de la zona afectada, así como dolores intensos que se pueden trasladar o irradiar a otras partes del cuerpo, una vez que el veneno circule comenzarán a aparecer la sintomatología a nivel sistémico, que incluyen mareos, náuseas, cefalea, debilidad muscular, hipertensión o hipotensión, por lo que debe actuarse lo más pronto posible tanto para aliviar los síntomas como para evitar complicaciones que podrían causar la muerte.

Otras afecciones asociadas a las picaduras de los peces venenosos son fiebre, dolores articulares e infecciones bacterianas secundarias, si el paciente no es tratado de la manera correcta.

Estructuras venenosas de los peces

De manera general, los peces venenosos utilizan las espinas como sus armas inoculadoras de veneno, estas espinas son lo suficientemente filosas y robustas para penetrar fácilmente en la piel de sus víctimas. Los peces venenosos poseen las espinas distribuidas por todo su cuerpo y el número y tamaño dependerán de cada especie, podemos encontrar las espinas en la región dorsal, pectoral, ventral o en la zona anal.

De igual forma junto con las espinas están las glándulas productoras de toxinas, las cuales se pueden encontrar por debajo de estas, de manera que cuando el pez es atacado por un adversario o pisado accidentalmente, la presión ejercida hace que las toxinas se liberen de las glándulas y pasen a través de las espinas para ser inoculadas a sus víctimas.

Ejemplo de peces venenosos

En la actualidad existen una gran cantidad de peces a los que se les atribuye la capacidad de producir toxinas, en nuestro caso mencionaremos algunos de los más comunes, así como las consecuencias que producen sus toxinas.

El primero de los peces venenosos al que haremos mención es el pez escorpión, el cual pertenece a la familia Scorpaenidae, en representación de estos está Scorpaena plumieri, este pez es un experto en la técnica del camuflaje lo que lo hace más peligroso para las posibles víctimas que no lo pueden ver tan fácilmente en su entorno, debido a que con sus hábitos de caza de alimento permanece estático hasta que logran la captura.

Las espinas de S. plumeri se encuentran en la aleta dorsal (12-13 espinas) siendo estas cortas y fuertes, mientras que en la zona pélvica se encuentran 2 y en la anal 3 de ellas, además en la región antero-lateral se encuentran las glándulas de veneno, una vez que se pincha con estas espinas y tras la inoculación del veneno se han observado signos como dolor intenso en la zona afectada, inflamación, además pueden aparecer síntomas de carácter sistémico como afección al sistema nervioso y cardiovascular como la hipotensión.

Otro de los peces venenosos es el pez león cuyo nombre científico es Pterois miles, este pez de espectacular belleza posee espinas en la región dorsal que por lo general son 13, más 2 espinas pélvicas y 3 anales. Al extremo de estas espinas están las glándulas productoras de veneno, las cuales pueden segregar de 3 a 10 mg de la toxina por separado, motivo por el cual el veneno del pez león suele ser doloroso y peligroso. Entre los efectos que producen las toxinas están los neurotóxicos, cardiotóxicos, neuromusculares y citolíticos.

Finalmente nombraremos al grupo de peces a los cuales se le considera que poseen el veneno más potente y estos son los peces roca o piedra, entre ellos están las especies Synaceia verrucosa y Synaceia horrida, los cuales en su aspecto dan la impresión de que son verdaderas rocas marinas incluso pueden tener coloraciones similares al fondo de los arrecifes en los que habitan, con respecto al aparato venenoso estos peces tiene espinas en la superficie dorsal que van de 12 a 14, mientras que en la zona anal tienen de 5 a 6 y de 12 a 14 espinas pélvicas, todas afiladas y con potencial de hacer pasar el veneno a través de ellos gracias a que poseen glándulas productoras de estas toxinas que son de tipo miotóxicos y neurotóxicos.

Al tener contacto con el veneno se desencadenan una serie de sintomatologías que dependerá de la cantidad de veneno que se haya inoculado, entre estos síntomas están dolor intenso en el sitio de la punzada, el cual puede irradiarse hacia otras partes del cuerpo, edema y rápidamente pasar a los sistémicos con presencia de hipertensión, debilidad muscular, cefalea, disnea y náuseas.

Autores consultados

  • Berben, A.; Güette, C.; Valencia, D.; Polo, F.; Gonzalez, J.; Jiménez, J.; Fernández, L.; Barragán, M.; González, S.; De la Rosa, Y. (2014).
  • Field-Cortazares, J.; Calderón-Campos, R. (2010).
  • González, E.; Escobar, R.; Leiva, L. (2014).
  • Jaramillo, A. (2014).
  • Loyo, J.; Lugo, L.; Cazorla, D.; Acosta, M. (2008).
  • Moreira, M. (2012).