Puede considerarse a las peceras como ese trocito de mar o río trasladado al salón o a la cocina de nuestra casa para recordarnos una ínfima parte de la vida sub-acuática.

En un primer momento los peces aptos para la vida doméstica eran introducidos en simples recipientes de vidrio, generalmente estructuras redondeadas o cuadras en las que era necesario un mantenimiento constante y laborioso para poder conservar en óptimas condiciones las variedades de peces que se albergaban en estas clásicas urnas.

Debido a su gran aceptación, las peceras  han evolucionado considerablemente en los últimos tiempos, incluso son objeto de producción industrial a gran escala. Tanto es así que se las puede encontrar de tipo estándar, desde los 11 a los 600 litros, incluso de mayor dimensiones, normalmente elaboradas artesanalmente para dar cabida a peces de mayores proporciones. Los acuarios tradicionales estándar poseen unas proporciones próximas al doble cubo, es decir, el doble de largo que de ancho.

Los hay rectangulares, cúbicos y rinconeros, cada uno con especificaciones técnicas particulares. Existen construidos con vidrio siliconado negro, cinta negra adhesiva colocadas en los bordes superior e inferior; otros modelos tienen los marcos de plástico inyectado en el borde superior e inferior, otros, sobre todo los más costosos, se fabrican con tapas de plástico termo-conformado.

Cuando hablamos de especificaciones técnicas, a diferencia de los estándar, los cúbicos se suelen encargar a medida y son muy utilizados para la construcción de arrecifes y paisajismo; se caracterizan por proporcionar una sensación de profundidad al minimizar la refracción.

Para los que gustan de formas más novedosas, podrán adquirir peceras de esquinas cortadas (achaflanados). Se caracterizan porque la forma en conjunción con el vidrio puede hacer que un pez aparezca y desaparezca como por arte de magia.

También podemos encontrarlos para adaptar a los rincones desaprovechados de nuestra vivienda; en esta categoría están los de frontal curvo, que suelen ser altamente decorativos, pero el nivel de apreciación del interior tiene muchas carencias.
Otro modelo incluye el llamado laberinto integrado en esquina, con filtro y termostato calentador incluido. Podemos conseguirlos con laberinto montado a base de vidrio (coste más alto) o con separador de plástico termo-conformado.

Es preciso señalar un tipo de acabado para acuarios muy de moda en los últimos años, son los de tipo “BIO”, que vienen incorporado con tapas de plástico modulares mediante las que se accede al agua, la reactancia y el filtro. Están disponibles para diferentes formatos y modelos de tanques.

Para otro nivel de necesidad, la industria también se ha centrado en acuarios profesionales de exposición y venta. De proporciones muy superiores a los estándar; son equipos de alto rendimiento y con el equipamiento más completo y avanzado, incluso podemos encontrar accesorios especiales para acuarios de agua salada.

Sin duda, para aquellas personas que disponen de poco espacio y tiempo para el cuidado de las mascotas, la adquisición de un acuario o pecera con sus correspondientes peces, plantas y demás accesorios constituye una buena alternativa de elección; incluso existen estudios que apoyan la tenencia de este tipo de mascotas al constituir un beneficioso efecto terapéutico, téngase en cuenta que reducen el estrés, relajan y constituyen un añadido valor ornamental que no pasará desapercibido en el hogar familiar.

Peceras, un espacio acondicionado para los peces de acuario
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