Plantas de acuario, cuidados y mantenimiento. Grupos

Plantas de acuario
Plantas de acuario y peces ornamentales
Hugo A. Quintero G./CC BY 2.0

Las plantas de acuario son vegetales naturales muy beneficiosos para el ciclo natural o proceso biológico que ha de desarrollarse en el interior de la pecera. Las plantas de acuario tienen efectos beneficiosos en la medida que absorben tanto las excreciones de los peces como los desechos de comida, téngase en cuenta que esos elementos son nutrientes que favorecen el crecimiento de esos vegetales, además producen oxígeno, también indispensable para el mantenimiento de los peces.

Una pecera con plantas acuáticas naturales recrea el ambiente, constituye un elemento ornamental importante, al mismo tiempo que da más protección a los animales, reduce el estrés, incluso para algunas especies constituye también un medio de alimentación.

Si queremos mantener plantas de acuario, es necesario tener ciertos conocimientos en cuanto a sus cuidados, ya que no dejan de ser seres vivos y como tal requieren un mantenimiento adecuado para poder vivir en óptimas condiciones en el interior de una pecera doméstica.

Iluminación de plantas acuáticas

Es imprescindible disponer de óptimas condiciones lumínicas, de lo contrario las plantas pueden marchitarse. En el mercado existen multitud de lámparas, tubos fluorescentes, leds y otros productos imprescindibles para los amantes de la vegetación acuática en el interior del acuario.

Para que las plantas de acuario puedan realizar correctamente la fotosíntesis, es necesario que dispongan de luz durante un determinado periodo de tiempo, concretamente van a precisar entre 10 y 12 horas diarias de luz, en realidad se trata de recrear un periodo de radiación luminosa semejante al que disponen los peces en el medio natural.

La temperatura de color es importante tenerla en cuenta sobre todo para el crecimiento de las plantas, se mide en grados Kelvin y la media estaría en los 6.500º K; si deseamos que crezcan en altura debemos disponer de una iluminación con valores inferiores, por ejemplo, 2.700° K y 4.500° K, si por el contrario buscamos plantas más densas, es obvio que ha de incrementarse el valor anterior, es decir, a partir de 7.000 K.

La capacidad de iluminación también es esencial, es lo que se denomina «CRI» o Índice de Emisión de Color, el producto lumínico debe alcanzar valores que más se acerquen al número 100, pues así se dispondrá de mayor luz visible, en definitiva, todo el ambiente acuático se observará mejor.

En relación con la intensidad de luz que requieren las plantas y, a su vez, que sea compatible con los peces de acuario, la media oscila en 30 lúmenes por cada litro de agua, superior en aquellos de alto rendimiento. Si la pecera dispone de poca vegetación, será suficiente una lámpara lumínica que suministre unos 20 lúmenes por litro.

El tamaño del acuario es muy importante tenerlo en cuenta, a más altura, más dificultad que la luz llegue hasta el fondo, por consiguiente vamos a precisar mayores requerimientos lumínicos.

Todas estas cuestiones técnicas son fundamentales y deben tenerse en cuenta, pues de ello depende el buen éxito en cuanto a la conservación de las plantas de acuario. En el mercado existen multitud de lámparas: fluorescentes, de vapor de mercurio, las lámparas HQI (halogenuro metálico), leds, sin duda buscaremos aquella más indicada para las plantas acuáticas en función de sus necesidades.

Sustratos, abonos, acondicionadores y sistemas de CO2

Las plantas de acuario necesitan para sobrevivir una serie de nutrientes, los cuales vienen incorporados en la amplia gama de productos que fácilmente podemos encontrar en tiendas de acuariofilia como es el caso de los sustratos para fortalecer sus raíces o la multitud de abonos, bien líquidos o en pastillas, que estimulan el crecimiento de las plantas de pecera.

Los reactores de CO2 son también una alternativa, ya que proporcionan a la vegetación acuática el CO2 que necesitan para realizar con éxito el proceso de la fotosíntesis o para la producción de oxígeno, además de redundar positivamente en la salud de los peces. Existen diversidad de formatos, tanto de interior como de exterior. Su funcionamiento es fácil, tras su instalación, se introducen las pastillas específicas, gracias al reactor se disuelven fácilmente en el agua y se libera el CO2 que van a precisar las plantas.

El suministro de abonos y acondicionadores se realizará siguiendo las instrucciones que el propio fabricante facilita junto al producto que se comercializa. Es recomendable conocer la dosis adecuadas y su correspondiente números de tomas, ya que un exceso puede matar a los peces del acuario.

Colocación de las plantas de acuario

Tras su adquisición, es necesario recortar las raíces hasta que alcancen una longitud de unos 3 cm, se inserta el sustrato en el acuario y se recubre con una capa de grava. El siguiente paso es llenar de agua  la pecera hasta sus 2/3 partes,  posteriormente se procede a introducir la planta; para su agarre cavaremos un pequeño hoyo en el fondo del acuario e insertamos la parte inferior, recubrimos las raíces y finalmente fijamos la planta cuidadosamente; una vez colocada y adherida suficientemente al suelo llenaremos el acuario en su totalidad.

En el caso de acuarios ya instalados, para trabajar más cómodamente, podemos retirar un poco de agua y tras finalizar la plantación se procede a incorporar el agua retirada.

Grupos de plantas de acuario

En función de características especiales y su crecimiento, se pueden clasificar las plantas de acuarios en los siguientes grupos:

Plantas con tallo erguido: generalmente son plantas acuáticas que se adhieren al sustrato, suelen presentar tallo vigoroso y su reproducción es mediante esquejes.

Rosetas: son aquellas que destacan por sus peculiares hojas en forma de roseta, además poseen rizoma.

Musgos y helechos: con buenos cuidados gozan de bastante resistencia, por lo que son buena opción si se buscan plantas que no requieran cuidados demasiados específicos.

Plantas flotantes: como su nombre indican permanecen flotando en el agua o se ubican bajo la superficie.

Es de destacar que los grupos mencionados con anterioridad, a su vez, se subdividen en subgrupos, por lo que hay bastante diversidad, que beneficiará a su elección en función de los parámetros específicos presentes en el acuario.