Sistema circulatorio de los peces, sangre, corazón, arterias y venas

Sistema circulatorio de los peces

Como en otros vertebrados, el sistema circulatorio de los peces es de tipo cerrado y está compuesto tanto de elementos estáticos como dinámicos. La sangre es el componente dinámico junto con todos los elementos con los que recorre el cuerpo del pez. Por su parte el corazón, las venas y las arterias constituyen la porción estática del sistema. Los peces tienen un sistema circulatorio simple, es decir, que la sangre pasa a través del corazón en una sola ocasión cada vez que completa un circuito completo alrededor del cuerpo del pez.

Sistema circulatorio de los peces: sangre

En el sistema circulatorio de los peces la sangre consiste de plasma, eritrocitos y leucocitos. El plasma está compuesto de agua con varios iones en solución (Na+, Ca2+, K+) y de moléculas orgánicas como urea, azúcares y ácidos grasos. En los tiburones y rayas las células sanguíneas son creadas en el bazo, el órgano epigonal y el órgano de Leydig que se encuentra en la garganta cerca del esófago. En peces teleósteos las células son producidas en el bazo y los riñones.

Los eritrocitos son las células encargadas de mover los gases por todo el cuerpo del pez. Estas células recogen el oxígeno en las branquias y lo transportan a todas las células del cuerpo y desde las mismas colectan el dióxido de carbono que es desechado al agua desde las mismas branquias. La molécula que contienen los eritrocitos se conoce como hemoglobina. En organismos como los mixinos o las lampreas, la hemoglobina es de tipo monomérica y consiste en una sola gran molécula. En la mayoría de otros peces hay presencia de hemoglobina tetramérica que está construida a partir de cadenas de proteínas alfa y beta muy similar a la presente en los humanos.

Los leucocitos son una colección de células mucho menos abundantes en el tejido circulatorio que los eritrocitos y no contienen hemoglobina.

  • Linfocitos: Son células de 4.5 a 12 micrones en diámetro y están encargadas de marcar partículas extrañas y de mediar en la acción de los anticuerpos. Éstos últimos son moléculas que encuentran y se unen a materiales extraños para que los monocitos puedan encontrarlos.
  • Trombocitos: Participan en los mecanismos de coagulación por lo que son importantes en prevenir la pérdida de sangre en caso de una herida.
  • Monocitos: También son conocidos como macrófagos y participan en la defensa. Su tarea es la de fagocitar cualquier elemento que pueda hacer daño al organismo como bacterias o larvas de parásitos.
  • Granulocitos: Participan en la defensa al igual que los monocitos, pero atacan únicamente a bacterias.
  • Células citotóxicas: Su labor es la defensa ante tumores y parásitos protozoarios.

En el sistema circulatorio de los peces es de destacar que si más sangre o una circulación más rápida es necesitada en respuesta a cambios en el medio ambiente, el sistema endocrino libera hormonas que estimulan al corazón para que este bombee más rápidamente. Las arterias más pequeñas también se pueden dilatar para reducir la resistencia y mejorar así la circulación.

Existen algunas excepciones como los peces hielo de la Antártica (Familia: Channichthyidae) que no producen eritrocitos. En estos organismos es el plasma el encargado de absorber y distribuir el oxígeno disuelto en el agua. Estos peces pueden vivir de este modo gracias a que el agua fría tiene un contenido de oxígeno más alto y a que permanecen relativamente inactivos, reduciendo así su consumo de recursos.

Sistema circulatorio de los peces: corazón y arterias

En el sistema circulatorio de los peces, el corazón está situado debajo de la faringe, detrás de las branquias y cuenta con cuatro partes. La primera porción es conocida como seno venoso y consiste en un saco que colecta toda la sangre de las venas para transportarla a la primera cámara. Ésta es llamada la aurícula y recibe la sangre para transportarla a otra cámara muscular conocida como ventrículo. Esta última bombea el líquido a una cuarta estación llamada cono arterioso, el cual conecta con las arterias que llevan a las branquias donde ocurre el intercambio de gases. Posteriormente la sangre comienza a circular por la aorta y de ahí se distribuye a arterias más pequeñas y arteriolas que se conectan con todos los órganos y tejidos del cuerpo. En dichos tejidos, la sangre fluye a través de pequeños capilares y se empieza a colectar en las vénulas y venas para finalmente retornar a la aurícula del corazón.

Mucha de la presión que se le imprime a la sangre al contraerse el ventrículo es disipada por la resistencia de los pequeños espacios en las lamelas de las branquias. Esto implica que la sangre que fluye desde aquí hacia la aorta cuenta con una baja presión, limitando la capacidad máxima del sistema circulatorio del pez para proveer a los tejidos con oxígeno y nutrientes. No obstante, esta limitación en la presión no parece afectar el rendimiento de especies rápidas como el atún o el pez espada.