Sistema digestivo de los peces

Sistema digestivo de los peces
Sharon High School/CC BY-SA 3.0


El sistema digestivo de los peces es el encargado de la ruptura del alimento (anabolismo) en componentes que pueden ser usados en la construcción de nuevos tejidos (catabolismo). El sistema digestivo de los peces cuenta con una apertura y una salida, así como de muchos órganos y estructuras que pueden estar presentes o no en cada una de las especies de peces.

Boca

En el sistema digestivo de los peces, la boca es la cavidad a través de la cual la comida es ingresada al cuerpo del pez. Las mandíbulas de estos organismos muestran una gran variabilidad resultado de los diferentes modos de vida y ambientes en los que se han desarrollado cada una de las especies.

La lengua de los peces es una estructura bastante simple siendo sólo una superficie inmóvil, gruesa y rugosa en la mandíbula inferior. Ésta no es necesaria en la manipulación del alimento puesto que éste es manejado a través del control de corrientes de agua y el posicionamiento de los dientes. En tiburones y rayas la lengua adquiere un poco más de movimiento. En mixinos y lampreas esta estructura cuenta con dientes y es bastante movible.

Cobra especial importancia en el sistema digestivo de los peces aquellos que pueden tener dientes en el frente de la boca y a lo largo de las mandíbulas, así como en la faringe y la lengua. Los dientes de los elasmobranquios están simplemente contenidos dentro de la encía, pero no se encuentran unidos al cuerpo cartilaginoso que soporta a la mandíbula. En peces óseos pueden encontrarse casos en los que los dientes no se encuentren unidos a la mandíbula o como en la mayoría, en donde estas estructuras están fijas al tejido fibroso o al hueso de la mandíbula. En muchas especies de peces, así como en tiburones y rayas, los dientes son polifiodontes lo cual significa que éstos son reemplazados continuamente a medida que se van perdiendo.

Faringe y Esófago

Seguidamente a la boca se encuentra la faringe, la cual es la continuación del tubo digestivo que comienza al final de la boca. En esta se encuentran hendiduras branquiales por las cuales el agua es transportada desde el canal alimenticio hacia las branquias. Esta estructura se encuentra recubierta de tejido escamoso. En el sistema digestivo de los peces, el esófago es un tubo muscular que sigue a la faringe y lleva al estómago. Está compuesto por dos capas de músculo no estriado, una de las cuales es longitudinal y la otra circular.

Estómago

El estómago de los peces no se encuentra tan bien diferenciado como sí lo está en otros vertebrados y en muchos casos se puede considerar incluso ausente. Tiene una forma de “U” apuntando hacia la boca o puede ser un saco con la entrada y salida muy cercas la una de la otra. Esta estructura consiste en un saco muscular con un ambiente interno altamente ácido. A diferencia del esófago, el estómago está compuesto por tres capas de músculo no estriado: la capa exterior es longitudinal, la del medio circular y la interior se ubica a un ángulo oblicuo de las otras dos. Las condiciones ácidas de este órgano cambian dependiendo de si éste se encuentra lleno o no, debido a que la secreción de ácido clorhídrico es estimulada por la expansión de las paredes estomacales. Las enzimas más comunes encontradas en el estómago de los peces son las pepsinas. La válvula que regula el paso entre este órgano y los intestinos se conoce como válvula pilórica.

Sistema digestivo de los peces, páncreas e Hígado

En sistema digestivo de los peces hay que diferenciar a los elasmobranquios y peces pulmonados, en el que el páncreas se encuentra bien diferenciado, mientras que en teleósteos está bastante reducido o difuso. Este órgano secreta enzimas (tripsinas, amilasas y lipasas) hacia los intestinos a través de su propio conducto o usando el conducto hepático.

El hígado es un órgano en donde se almacena el glicógeno, se producen enzimas que ayudan a la digestión y una variedad de otras sustancias, hormonas y moléculas de importancia. El tejido hepático no tiene una forma particular, sino que ocupa el espacio que hay entre el estómago y el corazón. Esta estructura tiene al menos uno o hasta 8 conductos que conducen al intestino.

Intestinos y Recto

El intestino es un largo y delgado tubo con una doble capa de musculatura, con la exterior longitudinal y la capa interior circular. En general se puede decir que en el aparato digestivo de los peces, la longitud del intestino se incrementa a medida que la dieta se transforma de omnívoro a detritívoro y luego herbívoro según la especie. Debido a que la absorción de nutrientes toma lugar a lo largo de las paredes de esta estructura, debe haber presencia de una gran superficie para que se realice el proceso. En tiburones, rayas y otros peces primitivos, hay presencia de una válvula espiral que corre en parte del intestino y al tener esa forma ayuda a crear más superficie dentro de una distancia dada.

El recto es el final de los intestinos y el lugar en donde las heces salen del cuerpo al agua circundante. En peces óseos el recto termina en el ano que se encuentra situado al lado de las aperturas urinarias y reproductivas. En algunos peces el conducto digestivo se curva, como en la anguila eléctrica en donde el ano se ubica en la garganta.