Sistema nervioso de los peces

© Paradais Sphynx

La función principal del sistema nervioso de los peces es la de la integración por medio del control sobre los órganos y las conexiones con el medio ambiente circundante. El sistema nervioso de los peces y el endocrino se consideran independientes, pero a menudo trabajan a la par. Ambos se encargan de transmitir señales a los órganos efectores de maneras distintas.

Las señales del sistema nervioso de los peces son de naturaleza eléctrica y viajan rápido a través del cuerpo, mientras que las señales del sistema endocrino son hormonales y viajan lento.

Partes del sistema nervioso de los peces

El sistema nervioso de los peces se divide en dos partes: el sistema cerebroespinal y el sistema autónomo o vegetativo. El sistema cerebroespinal está conformado por el cerebro, la médula espinal, ganglios y nervios craneales y espinales. Por su parte, el sistema autónomo lo conforman ganglios y nervios simpáticos y parasimpáticos. Los ganglios están localizados afuera de la médula espinal y el cerebro, se tratan de aglomeraciones de somas de neuronas que actúan como centros de retransmisión por medio de sinapsis con neuronas preganglionares. Los nervios, que son parte fundamental del sistema nervioso periférico, están formados de conjuntos de fibras rodeados por tejido conectivo. Éstos transmiten información sensorial y motora entre los tejidos y órganos, también entre el cerebro y la medula espinal.

Sistema cerebroespinal

Generalmente hablando, los peces tienen cerebros pequeños en relación a su peso corporal. Los elasmobranquios (tiburones y rayas) tienen un cerebro ligeramente más grande para una misma masa corporal que los peces óseos. La función básica del cerebro y la médula espinal es la de coordinar los estímulos sensoriales con las respuestas de músculos y glándulas. Éstos se encuentran ubicados dentro de estructuras óseas protectoras como lo son el cráneo y la columna vertebral respectivamente. Del mismo modo se encuentran rodeados por un sistema de dos membranas llamadas meninges de las cuales una es interna (endomeninge) y la otra es externa (ectomeninge). El cerebro y la médula tienen espacios internos denominados respectivamente ventrículos y conducto ependimario, a través de los cuales el fluido cerebroespinal corre. Este fluido es producido por áreas altamente vascularizadas del cerebro conocidas como plexos coroideos y su función es la de distribuir nutrientes y retirar metabolitos.

El cerebro de los peces se encuentra dividido en cinco regiones:

    • Telecéfalo: Esta región está formada principalmente por los lóbulos y bulbos olfatorios y los lóbulos del telencéfalo. Los lóbulos y bulbos olfatorios se encuentran unidos por tractos olfatorios que son de distinta longitud dependiendo de la especie de pez. Los lóbulos del telencéfalo están cubiertos dorsalmente por el plexo coroideo anterior e internamente contienen un ventrículo.
    • Diencéfalo: Está conformado por el epitálamo, el tálamo y el hipotálamo, además contiene un ventrículo. Hay presencia de un plexo coroideo dorsal llamado saco vasculoso. La hipófisis o glándula pituitaria se encuentra en el hipotálamo y está dividida en la neurohipófisis y la adenohipófisis. La parte posterior del epitálamo se proyecta hacia arriba formando la glándula pineal o epífisis la cual además de su función endocrina tiene propiedades fotosensibles. La función principal del diencéfalo es la de relacionar mensajes entrantes y salientes relacionados con la homeostasis interna, a través de la hipófisis, que se encuentra involucrada en el sistema endocrino.
    • Mesencéfalo: Está formada por el lóbulo dorsal óptico y el tegmento ventral. Su función es aquella de integrar la información visual con las funciones motoras y los otros sentidos.
    • Metencéfalo: Consiste en el cerebelo y cuenta con su propio ventrículo. Controla el balance, el nado, el tono muscular y la orientación espacial al integrar la información que viene de la línea lateral con la del oído interno y los músculos.
    • Miencéfalo: Está constituido por la médula oblongada que está cubierta dorsalmente por el plexo coroideo posterior. En la base de la médula oblongada se encuentran las células de Mauthner, las cuales son neuronas cuyos axones corren la longitud total de la médula espinal. Dichas células coordinan impulsos sensoriales provenientes de la línea lateral hacia la musculatura del nado.

En el sistema nervioso de los peces, la médula espinal se extiende hacia la parte anterior por toda la longitud del pez dentro del canal neural de la columna vertebral. En peces óseos avanzados, ésta termina en una glándula endocrina conocida como urofisis. Los nervios espinales están conectados con la médula por dos raíces, una dorsal y una ventral. Peces más largos y con más vertebras tendrán más pares de nervios espinales que peces más cortos. Aquellos nervios que salen desde el cerebro son conocidos como nervios craneales.

Sistema autónomo de los peces

La parte del sistema nervioso de los peces relacionado con el sistema autónomo cobra importancia en la medida que mantiene el control de varias funciones del organismo independientemente. La mayoría de los órganos internos se encuentran conectados por fibras de ambos sistemas y las respuestas son casi siempre antagonistas entre ambos. Este sistema entre otras funciones regula al corazón, los movimientos de ventilación de las branquias y los movimientos peristálticos del tubo digestivo. Los ganglios del sistema simpatético se organizan a ambos lados de la médula espinal y se conectan a ella a través de fibras simpatéticas. Los ganglios simpáticos se localizan cerca de los órganos en los que intervienen.

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