Rape, Lophius piscatorius, pez bentónico con aspecto muy singular

Rape, Lophius piscatorius
Rape, Lophius piscatorius
Ryo Sato/CC BY-SA 2.0

Nombre común

Lophius piscatorius es conocido como rape, rape común, rape blanco, en inglés Monkfish, Angler fish.

Características y descripción

El rape, Lophius piscatorius, destaca por su cuerpo deprimido, cuenta con una gran cabeza aplanada, ancha y espinosa, los ojos se ubican encima de la misma. La boca es grande y esta está provista de dientes afilados y en forma de gancho, la mandíbula inferior sobresale de la superior, cuenta con apéndices dérmicos, que también están presente en otras partes del cuerpo. El ilicium es el primer radio de la aleta dorsal, el cual ha sido modificado y sirve de señuelo para atraer a sus presas y así poder capturarlas. Las escamas están ausentes. La segunda aleta dorsal está más retirada, cerca del péndulo caudal, se posiciona a la altura de la anal, las aletas pectorales son pedunculadas. Sus colores van del amarronado al rojizo con  manchas irregulares oscuras.

Su talla media oscila entre 60 a 100 cm, aunque se han registrado individuos que han alcanzado los dos metro de longitud, el peso comprende entre 30 a 57 kg.

Hábitat y costumbres. Comportamiento

El rape, Lophius piscatorius, habita en aguas marinas con costumbres bentónicas. Prefiere lugares con fango o arenosos en rangos de profundidad de hasta los 1000 m, aunque lo normal es que se encuentren a 200 m, incluso en áreas de hasta 20 m. El color del cuerpo les hace casi invisible, por lo que al enterrarse se confunden con el entorno, de esa manera esperan a sus presas, hasta que son atraídas gracias a la presencia de su señuelo.

Reproducción del rape

La puesta del rape es muy numerosa y puede comprende hasta un millón de huevos, están protegido por una banda gelatinosa violácea con medidas que pueden superar los 8 m de largo y 15 a 45 cm de ancho. Las bandas son arrastradas por las corrientes de agua, incluso fraccionan en trozos.

Las larvas son pelágicas hasta que alcanzan entre 6 a 8 cm de longitud, con posterioridad migran hacia el fondo, aunque en un primer momento de su desarrollo prefieren zonas bentónicas no muy profundas. Alcanzan su madurez sexual a los 14 años de vida.

Alimentación del rape

Atrae a sus presas a través del primer radio de la aleta dorsal, que termina en un pequeño lóbulo cutáneo y carnoso, con sus movimientos hace que se acerque su víctima hasta que es devorada con su consistente boca. Las engulle entera. Sus dientes ganchudos facilita que no pueda escapar. Básicamente el rape se alimenta de peces, aunque se han reportado casos de Lophius piscatorius con aves marinas en su estómago, lo que sugiere que también puede capturarlas cuando se sumergen en el agua para también alimentarse.

Distribución geográfica. Conservación

Distribución del rape, Lophius piscatoriusEl rape se distribuye por el Atlántico nororiental y aguas del Mediterráneo.

Lophius piscatorius se evalúa en la Lista Roja de la IUCN como de preocupación menor, se desconoce la tendencia actual de la población. Es un pez cotizado como alimento, se captura tanto en pesca de arrastre como en palangres.

Se ha informado de un rape que llegó a vivir hasta los 24 años, en general son de vida larga, maduran tardíamente y su crecimiento suele ser bastante lento.

Taxonomía. Clasificación de Lophius piscatorius

Dominio: Eucariontes, organismos con células eucariotas.

Reino: Animalia, metazoos, organismo pluricelulares, heterótrofos y con presencia de tejidos.

Filo: Cordados, presencia de notocordio.

Subfilo: Vertebrata, animales con columna vertebral.

Superclase: Gnatostomados, vertebrados con mandíbulas.

Clase: Actinopterygii, actinopterigios

Orden: Lophiiformes, lofiformes

Familia: Lophiidae, lófidos

Género:  Lophius

Especie:  Lophius piscatorius. Linnaeus, 1758

Sinónimos:

Batrachus eurypterus
Batrachus piscator
Batrachus piscatorius
Lophius eurypterus

Autores consultados

Bent J. Muus (1981); Landa J., Pereda  P., Duarte R. y Azevedo M. (2001); Göthel H. (1992); W. R. Marine Species (consultado enero 2018); Corbera J., Sabatés A., García-Rubies A. (1996), Arnold R. (2015).